Coches de EE. UU. en Poznań — lo que conviene saber
Poznań, coches de EE. UU. y la pregunta que sale siempre primero: cuánto costará esto de verdad. En una ciudad que lleva treinta años cruzando la frontera para comprar coche, la respuesta se compara con Alemania y no con la nada. Las cuentas salen a favor de Estados Unidos allí donde la oferta alemana es cara o sencillamente no existe: todoterrenos grandes de gasolina, pickups, versiones muy equipadas de modelos japoneses. Los coches EE. UU. en Poznań además se eligen de otra manera que los alemanes: no por un anuncio, sino por el informe de la aseguradora y las fotos anteriores a la reparación. A continuación: el camino desde Estados Unidos hasta Poznań, cómo funcionan las subastas y qué entra de verdad en un presupuesto.
Cómo es la importación de coches de EE. UU. a Poznań
Traer un coche de EE. UU. a Poznań son cinco tramos, y solo el último es local. Primero el lote ganado viaja en camión desde el depósito de subastas hasta uno de los cuatro puertos desde los que salen nuestros envíos: Newark en Nueva Jersey, Savannah en Georgia, Houston en Texas o Los Ángeles en California. Cuál de ellos depende del estado en el que estuviera el coche: cuanto más cerca del puerto, más corto y barato es este tramo. Después, contenedor o buque ro-ro: la travesía del Atlántico dura de cuatro a seis semanas. Todos nuestros envíos entran en la Unión Europea por Klaipėda, en Lituania: allí el coche baja del barco y allí empieza el despacho aduanero, con los aranceles, el impuesto especial y el IVA. Al final queda el tramo que más te interesa: de Klaipėda a Poznań en camión. Son unos setecientos kilómetros, el recorrido más corto de todas las ciudades a las que llevamos coches.
Toda la importación de un coche de EE. UU. a Poznań cabe habitualmente en seis a diez semanas desde la puja ganadora. Traer coches de EE. UU. no se reparte de forma uniforme: lo más largo e imprevisible es la travesía, porque las fechas de salida del barco se mueven, mientras que el transporte en Estados Unidos, el despacho y el trayecto por carretera cumplen el calendario. Conviene saberlo de antemano: importar un coche de EE. UU. se planifica en meses y no en semanas, y si necesitas el coche para una fecha concreta, es mejor empezar con margen que contar con el extremo bajo de la horquilla.
Copart — coches de EE. UU. y cómo funciona la puja
Copart e IAAI son las dos casas de subastas estadounidenses por las que pasa la mayoría de los coches siniestrados, de renting y embargados en Estados Unidos. Llegan allí sobre todo vehículos adquiridos por las aseguradoras, y por eso cada lote lleva una descripción de los daños redactada por un perito y no por un vendedor. Esa diferencia se aprecia mejor después de años comprando en Alemania: allí reconstruyes la historia del coche con el libro de mantenimiento y la palabra del dueño, aquí tienes un informe de siniestro con fotos anteriores a la reparación. La subasta tiene una hora de cierre fijada y no hay con quién regatear: indicas tu importe máximo, el sistema puja por ti hasta ese límite y se detiene. Solo pueden pujar empresas con licencia estadounidense — es la ley estatal, no una norma nuestra —, así que pujas a través de un intermediario, pero el límite lo fijas tú y ves por cuánto se adjudicó el lote.
Qué coches importados de EE. UU. tienen sentido en Poznań
Salen mejor aquellos que el mercado alemán no tiene o valora caro: todoterrenos grandes, pickups, berlinas con motores de gasolina potentes y modelos japoneses en su versión para el mercado estadounidense, mejor equipados y con menos kilómetros que sus equivalentes europeos. Los coches americanos en Poznań tienen además una ventaja práctica que conviene conocer: en la propia ciudad trabajan varios talleres especializados en estos coches, así que no habrá que cruzar el país para conseguir piezas o pasar la inspección. Lo que no compensa traer: utilitarios y compactos. Ahí la oferta alemana es más barata y más rápida, y la diferencia de precio no cubrirá el flete — un coche de América en Poznań tiene sentido cuando en Europa hay pocos, no cuando están por todas partes.